Racha imparable de risas y trastornos obsesivo-compulsivos: TOC TOC

Como un buen vino, TOC TOC sexto año, es una de esas obras que solo mejoran con el tiempo. Se trata de una comedia que gira alrededor de una serie de compulsiones que presentan sus protagonistas y de cómo ellos mismos van ayudándose a superarlas.

teatro príncipe gran víaEn realidad el trastorno obsesivo-compulsivo (TOC) es un trastorno de ansiedad (como la agorafobia o la fobia social) caracterizado por pensamientos intrusivos, recurrentes y persistentes, que producen inquietud, aprensión, temor o preocupación, y conductas repetitivas, denominadas compulsiones, dirigidas a reducir la ansiedad asociada. El TOC está recogido dentro del Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales, es una enfermedad que puede ser muy grave. Y aunque a priori no es cosa de risa, si se aborda desde el prisma del humor bien entendido, nos puede ayudar incluso a entender que estos trastornos no son están tan alejados del mundo real. En el mundo más de 100 millones de personas padecen un TOC.

¿Quién no recuerda la serie Monk o la excelente película Mejor Imposible? Dicho con todo respeto, a veces ver la historia reflejada en una ficción podría ayudar a muchos a dar un paso adelante, a tener pequeños éxitos en las grandes batallas diarias. Y así lo entiendo yo, como una historia de superación de un grupo de personas bastante normales, con sus manías, como todos. Y con su voluntad de superación.

toc toc 2015La versión original de esta exitosa obra francesa es de Laurent Baffie y, Esteve Ferrer, el director de la española, declara que “el éxito de la obra es debido a que es un tema muy novedoso“. En la función seis personajes que sufren Trastornos Obsesivos Compulsivos se conocen en la consulta de un prestigioso psiquiatra con el objetivo de encontrar solución a su enfermedad. El psiquiatra no llegará nunca a la consulta y serán ellos mismos los que tendrán que analizar sus respectivos trastornos y ayudarse mutuamente, cosa que acabará en una terapia de grupo que tendrá unas consecuencias delirantes… y sorprendentes. “Los TOCS los sufren más las personas del entorno que ellas mismas y en la obra, en la que hay una verdad absoluta, se ve reflejado”, asegura Ferrer.

Si eres uno de los que todavía no la ha visto, no desaproveches la ocasión. Actualmente la tienes en el Teatro Gran Vía de Madrid.

Roma: teatro vs. luchas de gladiadores

Tarento fue conquistado en el siglo II a.C. y, junto a algunas otras cosas, el teatro se coló en la vida cotidiana de Roma. Las tragedias y comedias griegas se introdujeron en los Ludi (juegos romanos).

Al principio se limitaban a representar las obras originales sin cambiar nada, incluso las representaban con las vestiduras griegas pero, como sabemos era su costumbre, pronto las asimilaron como propias ajustando tanto la temática como las vestiduras a los gustos romanos. Y con el tiempo, la tragedia prácticamente desapareció pues la comedia contaba claramente con la preferencia de la plebe romana.

Teatro PompeyoEs probable que la mayor aportación al teatro de los romanos sea el edificio. Durante algún tiempo, y para las fiestas de las villas, se levantaban plataformas de madera y adobe donde se representaban las obras y se desmantelaban cuando los festejos tocaban a su fin. Se dice que “el teatro de Pompeyo” fue el primer edificio de la ciudad construido en mármol. Sus dimensiones eran enormes, en algunas zonas contaba con 150 metros de diámetro. Tenía un frente de escena de 90 metros y detrás de éste se situaba un gran peristilo de columnas de granito que rodeaba un jardín. Arquitectónicamente marcó un hito también, pues fue el primer teatro que, en vez de aprovechar las pendientes de las colinas, tenía todo un entramado de corredores, soportados por columnas, a distintas alturas que constituían las gradas. En el Pompeyo debieron representarse miles de obras: de Plauto, Terencio, Séneca… aunque por lo que es más conocido es porque en él estaba también la Curia Pompeii, en la que fue asesinado Julio César.

Amphitheatre_of_Tarragona_02«Amphitheatre of Tarragona 02» por Bernard GagnonTrabajo propio. Disponible bajo la licencia CC BY-SA 3.0 vía Wikimedia Commons.

Gneo Nevio fue el dramaturgo que le dio una primera vuelta al teatro griego y adaptó sus contenidos al gusto romano. Con obras como “La Comedia del Asno”, “El Sorteo de Cásina” o “El Esclavo Astuto”, se le considera el creador de la épica romana.

Todo el mundo en Roma, excepto los esclavos, podía asistir al teatro y cada clase social tenía su sitio específico en las gradas. Ya hemos comentado que la comedia era más del gusto romano y Plauto creó las obras perfectas para el gran público. En sus más de 100 obras, el lenguaje era sencillo y vivo, el ritmo trepidante y las situaciones ridículas e hilarantes llevaban indefectiblemente al público a reírse abiertamente de personajes llevados al esperpento, como un viejo libertino, un soldado fanfarrón, una mujer chismosa… personajes convertidos en moldes que perduran hasta nuestros días.

1024px-Benevento-Teatro_RomanoEn el teatro romano se cultivaron también la Farsa (teatro caricaturesco) y la Pantomima ( género dramático que representa una historia mediante mímica) pero, ninguno de estos géneros y subgéneros llegó a gozar del favor que tenían los espectáculos más cruentos como las carreras de carros en el circo o las luchas de fieras o gladiadores que se desarrollaban en los anfiteatros.

Los actores en Roma solían ser esclavos o libertos, es decir, ciudadanos de tercera, y se agrupaban en compañías, o greges, dirigidas por un dominus gregis, que se quedaba con los exiguos beneficios y los primeros papeles. Malvivían llevando una vida dura y errante de fiesta en fiesta y de villa en villa y, como ocurría también en los espectáculos de gladiadores, el público podía aclamar a los cómicos… o patalear y lanzarles excrementos, comida, o lo que pillasen cerca, si no quedaban satisfechos con el espectáculo.

Artículo de nuestra colaboradora Mayte Matías.

Largo viaje hacia la noche… de Eugene O’Neill

El largo viaje del día hacia la noche” (Long Day’s Journey into Night), también conocida en español como “Viaje de un largo día hacia la noche” (traducción literal del título), está considerada la obra maestra del dramaturgo estadounidense Eugene O’Neill (Premio Nobel de Literatura y cuatro veces ganador del Premio Pulitzer). Esta obra totalmente autobiográfica se escribió entre 1940 y 1942 y fue estrenada el 2 de febrero de 1956 en el Dramaten de Estocolmo.

Oneill portraitAmbientada durante un único día del verano de 1912 en el hogar de la familia Tyrone, donde Mary, la madre, ha regresado a casa tras un tratamiento por su adicción a la morfina. Allí se reencuentra con sus marido James y sus dos hijos: Jamie de 33 años y Edmund de 23. Las relaciones familiares no son sencillas y las rencillas y tensiones entre los miembros del clan se suceden a lo largo de la obra. Poco a poco se va develando que Mary no ha superado su adicción y que Edmund ha enfermado de tuberculosis.

En realidad esta obra no era una de las creaciones habituales de O’Neill destinadas al escenario: existía una prohibición expresa, por parte del autor, de que este texto viese la luz antes de transcurrir veinticinco años desde su muerte. El motivo es bien sabido: O’Neill, que a lo largo de toda su producción dramática nunca había dejado de reflejar elementos autobiográficos en sus obras, se decidía por fin a hablar directamente de su propia familia, de las personas y los hechos que hicieron de él el hombre hipersensible, dolorido y atormentado que siempre fue. El resultado fue esta pieza antológica, escrita con lágrimas y sangre; un exorcismo hecho de amor y de odio, de piedad y de furia, donde su autor se dejó la piel en cada conflicto al tiempo que desplegaba todos los conocimientos teatrales adquiridos en su larga trayectoria de dramaturgo.

largo viaje del día hacia la nocheEn teatro, algunos de los actores que ha han representado seguro que son conocidos para el lector: Jason Robards Jr (Jamie más joven y James más mayor), Robert Ryan (James), Geraldine Fitzgerald (Mary), Stacy Keach (Jamie), Alan Bates (Edmund), Laurence Olivier (James), Constance Cummings (Mary), Jack Lemmon (James), Bethel Leslie (Mary), Kevin Spacey (Jamie), Peter Gallagher (Edmund), Bibi Andersson (Mary), Peter Stormare (Edmund), Jessica Lange (Mary), Charles Dance (James), Paul Rudd (Jamie), Paul Nicholls (Edmund), Brian Dennehy (James), Vanessa Redgrave (Mary), Philip Seymour Hoffman (Jamie), Robert Sean Leonard (Edmund), Liv Ullmann (Mary). Y, más cercanos a nosotros, hemos podido disfrutar también con Andrés Mejuto (James), Ana María Noé (Mary), Josep Maria Flotats (Edmund), Alberto Closas (James), Margarita Lozano (Mary), largo viaje del día hacia la nocheCarlos Hipólito (Edmund), José Pedro Carrión (Jamie), Héctor Alterio (James), Julieta Serrano (Mary), Mario Gas (James), Vicky Peña (Mary), Juan Díaz (Edmund), Mamen Camacho (Cathleen), Alberto Iglesias (Jamie)…

En cine se tradujo en España como “Larga jornada hacia la noche“, estrenada en 1962, con dirección de Sidney Lumet y protagonizada por Katharine Hepburn, Ralph Richardson, Jason Robards y Dean Stockwell, fue premiada en diversos Festivales internacionales.

‘Teatro Accesible’, la primera edición de #yovoyalteatro

Por primera vez una ciudad, en este caso Madrid, acoge durante este mes de mayo la primera edición de ‘Yo voy al teatro‘, el primer festival de teatro para personas con discapacidad auditiva y/o visual, y personas mayores. Esta cita es el colofón a la cuarta temporada del proyecto ‘Teatro Accesible‘, una iniciativa en la que participan la Fundación Vodafone España, el Centro de Rehabilitación Laboral Nueva Vida, la Fundació Els Tres Turons, Aptent Soluciones y, por supuesto, con la participación de los dos teatros del Grupo Marquina. Una propuesta de teatro para todos, gracias a la tecnología, que permite ir eliminando todas las barreras. En los últimos años gracias al proyecto de Teatro Accesible, más de 3.000 personas han podido beneficiarse de esas medidas.

Este sábado 2 de mayo se inaugura este festival #yovoyalteatro que contará con un total de 15 funciones accesibles que se representarán en 12 teatros de la capital: Teatros del Canal, Teatro María Guerrero, Teatro Valle-Inclán, Teatro de La Latina, Teatro Bellas Artes, Teatro Lara, Teatro Marquina, Teatro Príncipe Gran Vía, Teatro de la Zarzuela, Teatro Español, Teatro Fernán Gómez y las Naves del Español en Matadero Madrid.

Con el objetivo principal de hacer teatro accesible a todos, lo que hoy día ya es una solución sencilla, económica y rentable, en todas las representaciones del festival habrá opciones de subtitulado, audiodescripción, sonido de sala con auriculares, etc. Además se empleará a personas con discapacidad, previamente formadas en servicios de accesibilidad sensorial en el Centro de Rehabilitación Laboral Nueva Vida y la Fundación Els Tres Turons.

El festival se abre este sábado en los Teatros del Canal, con Big Boy, y podrán verse obras tan conocidas como De mutuo desacuerdo, El barbero de Sevilla, Burundanga, Mujeres y criados, El jardín de los cerezos o Clementina, una zarzuela neoclásica que dirige Mario Gas. Obviamente podrá disfrutarse de Más apellidos vascos y Toc Toc. Los últimos días del mes tendremos Hedda Gabler en el Teatro María Guerrero.

Se puede consultar la cartelera teatral en el siguiente enlace Yo voy al teatro. Asimismo, se ha realizado un corto para difundir y mostrar qué es eso del teatro accesible Corto #yovoyalteatro.