400 años de la muerte de “El Bardo”

Desde el punto de vista del teatro, pocos autores merecen más loas y reconocimientos que Miguel de Cervantes y William Shakespeare.

Curiosamente, este año se cumplen cuatrocientos de la muerte de ambos que, aunque no el mismo día como muchos creen, murieron en fechas muy cercanas.

Ambos tenían un don especial para las letras, la expresión y el arte de contar historias y ambos nos han dejado un buen número de obras a cual más grande y singular.

Y hasta ahí las coincidencias. Cuando comencé a informarme para escribir este artículo tenía la impresión de que sus vidas habían sido prácticamente paralelas, llenas de coincidencias y similitudes. Pero ahora pienso que nada más lejos de la realidad.

No voy a hacerles el feo de compararlos, y tampoco de hacerles compartir este artículo. Ambos merecen su espacio y este es todo para El Bardo.

Imagino a Shakespeare como un tipo tranquilo y afable, algo avariento. Vivió una vida bastante predecible, acorde a las circunstancias de su linaje, bastante acomodado por cierto, y a su tiempo.

Se casó a los dieciocho años con una mujer bastante mayor que el y tuvo 3 hijos, aunque uno de ellos, el único varón, no llegó a la edad adulta. Escribió toda su vida a un ritmo trepidante, tuvo una compañía de teatro y hasta hizo de actor en algunas de sus obras.

Económicamente hablando tuvo una vida desahogada, se retiró a Stratford-Upon-Avon, su pueblo natal, cuando tenía 48 años y murió, muy probablemente de cáncer según los últimos estudios, poco antes de alcanzar los 52 años.

shakespeareNos dejó tragedias en las que la desdicha y el infortunio llegan a ser inhumanos, como “Romeo y Julieta”, “Hamlet”, “Otelo”, “Macbeth” y “Antonio y Cleopatra” entre otras.

Comedias donde el doble sentido, el disfraz y la parodia conforman obras muy divertidas, pero también incisivas e inquietantes. Sirvan de ejemplo obras como “Trabajos de amor perdidos”, “El sueño de una noche de verano”, “El mercader de Venecia” o “Mucho ruido y pocas nueces”.

shakespeareEscribió también poesía y magníficas obras históricas como “Ricardo III”, “Enrique IV” o “Enrique VIII”.

Además de frases, conocidas y reconocidas, que se han hecho célebres a través de sus obras, parece ser que Shakespeare inventó unas 1.700 palabras entre las que se encuentran algunas tan comunes hoy día como gossip (chisme), advertising (publicidad), dawn (amanecer) o unreal (irreal).

Se ha hablado mucho de él respecto a su misoginia o a su homosexualidad pero no dejan de ser meras conjeturas. Datos reales e irrefutables son que El cisne de Avon, (así lo llamaban por sus modales refinados), o El Bardo (el poeta) fue un escritor de genio atípico y extraordinario, un virtuoso de las letras, con cuyos textos todavía se prueban y revalidan los actores en la actualidad. Un gran dramaturgo que nos ha regalado una buena cantidad de obras maravillosas, con las que reír, pensar, llorar…., y tal vez soñar!

Un pensamiento en “400 años de la muerte de “El Bardo””

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *