El bufón Albert Boadella con su sermón, llena el teatro

Era lógico. Era lo esperado: Albert Boadella en “estado puro” abarrotó los Teatros del Canal y ahora llenará el Teatro Marquina, donde las entradas empiezan a escasear ante las próximas funciones.

El sermón del bufón se estrenó el pasado 8 de marzo en los Teatros del Canal. Se trata de un espectáculo en el que el dramaturgo catalán reflexiona sobre distintas artes y realidades de la sociedad, entre las que se incluye la situación actual de Cataluña, donde “hay un conjunto importante de ciudadanos que están enfermos mentales“.

Lo cierto es que con su actitud y sermón, Boadella ha conseguido granjearse la enemistad de muchos poderosos e instituciones a lo largo de más de 50 años. Para qué engañarnos: se ha “metido”, entre otros, con Jordi Pujol, con Franco, con Dalí,  con Esquerra Republicana, con Juan Carlos I, con los antitaurinos, con su propio gremio o con varios obispos.

Pero eso es lo que lo hace tan auténtico. Siempre ha estado al lado de la libertad, manifestándose contra dogmatismos y criticando al poder y el pensamiento único. Con la dictadura fue un icono cultural de la izquierda antifranquista y catalanista. Después ha sido, y es, un beligerante oponente a la “deriva catalanista“. Así que, a pesar de sus poderosos enemigos, que tristemente le hicieron anunciar que no volvería a trabajar más en Cataluña ante el boicot que sufrían sus obras en su propia tierra, también tiene un numerosísimo grupo de seguidores y simpatizantes. Muchos en Madrid, sobre todo durante los años en los que ha sido el director artístico de los Teatros del Canal.

Pero no queremos repasar aquí su larga y exitosa carrera como escritor, actor o dramaturgo. Ni revisar su agitada trayectoria ideológica. Solo queremos recordar que unas pocas funciones de “El sermón del bufón” se representarán en el Teatro Marquina, desde el 19 de abril al 21 de mayo.

No se dejen engatusar por melodramas de marginados, detrás siempre hay millonarios… y además, algunos defraudan a Hacienda” o “No se fíen cuando un director dice que ha creado una obra de riesgo, el riesgo lo corren Uds. asistiendo a ella“. afirma en su sermón. Y así 90 minutos de monólogo, de recuerdos, de algunos de sus mejores momentos. De los que tiene muchos, claro. Mordaz, valiente, duro, . Ni un momento de tregua. El espectador se podrá identificar con muchas de las aseveraciones… o no. Y es que las opiniones y apreciaciones de Boadella no han dejado indiferente a nadie: ni ahora, ni hace cincuenta años.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *