Hombres, mujeres y “parejas abiertas” en el Teatro Marquina

Tuve la suerte de ver “Pareja Abierta, El Musical” en el Teatro Marquina el día de su estreno en Madrid, por lo que me encontré rodeada de personajes famosos. No podía evitar echar de vez en cuando una ojeada por la fila anterior o por las de la izquierda. Cómo se llamaba ese actor bajito tan simpático de aquella serie? Pues allí estaba dos filas por delante de mi. Y aquella brasileña bailona y risueña que durante 20 años parecía que vivía en la televisión? Allí estaba también. Por cierto que parece que tiene un pacto con el diablo, como está de bien! El caso es que mirase donde mirase encontraba sonrisas en todas las caras, de principio a fin de la obra. Eso ya te hará sospechar que es muy recomendable.

Las características de los personajes, marcadas hasta el esperpento, junto a los momentos musicales, convierten lo que podría ser una tragedia en una obra divertida y desenfadada. Pío y Antonia son una pareja atrapada en una rutina destructiva, algo machista. Y cuando Pío toma la iniciativa y le propone a Antonia su deseo de ampliar las experiencias de cada miembro de la pareja, no cuenta con que el resultado de su decisión le hará descubrir su peor yo.

El texto de Darío Fo y Franca Rame tiene más de treinta años y, a pesar de que los diálogos han sido bien actualizados, en algo se notan. Por aquellos años las mujeres se quedaban en casa esperando al marido con mucho tiempo para darle vueltas a sus problemas, pero sin el valor de enfrentarlos y cambiar su vida; mientras los hombres, al tenerlo todo hecho en casa, tenían también tiempo de andar de bares, salir con compañeros de trabajo y tener por ahí una querida… o dos.

Las parejas de hoy pueden tener muchos problemas, pero son otros. La mujer trabaja y sabe que su vida no se acaba con el matrimonio, se realizan las tareas del hogar a medias y se sale en pareja porque, después del trabajo, es el único momento en el que pueden pasar un rato distendido y compartir momentos y pensamientos.

El trabajo de los protagonistas, Carmen Conesa y Victor Ullate, es muy bueno. Sin ninguna pretensión se atreven a bailar y a cantar (como imaginarás, nada mal), haciendo cómplice de sus vidas al espectador con grandes dosis de frescura y naturalidad. Excelente el trabajo de acompañamiento musical de Lola Barroso. Y, sin duda, la experta dirección de Gabriel Olivares tiene un efecto más que positivo en el resultado final.

En resumen pasé un muy buen rato y se me hizo bastante corta, así que puedo decir que me gustó, que me divirtió, que seguro que te permite entretenerte durante un algo más de una hora y evadirte de los problemas y de la rutina. O quizá te haga pensar. Al final eso de “abrir la pareja” es un tema que está siempre de actualidad, no?

Artículo de nuestra colaboradora Mayte Matías.

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