Sobre el largo viaje del día hacia la noche

Lisy Tena es una community manager virtual, que colabora con diversos blogs y publicaciones. Es forofa del teatro, al que acude siempre que puede, sobre todo a ver a sus actores favoritos. Hace unos días estuvo viendo “El largo viaje del día hacia la noche” en el céntrico Teatro Marquina, donde pudo compartir muchas emociones con Vicky Peña, Mario Gas y el resto de actores…

Después de desayunar una mañana de verano, los padres escuchan las risas de sus dos hijos desde el salón, mientras hablan de nimiedades cotidianas. Mientras transcurre el día, como una alegoría de la vida, vamos viendo como se deteriora el ambiente y las amables palabras se convierten en amargos reproches.

Teatro Marquina

Pienso que esta obra, a pesar de que todos sus personajes están bien definidos y argumentados, solo va de Mary Tyron, la madre, una mujer que intenta escapar de una vida que no es la que esperaba, que no le satisface.

A lo largo de la obra, y según pasa el día, vemos como tiene reproches para todos los miembros de la familia. Acusa al marido de no haber pensado en ella mientras desarrollaba su carrera de actor, impidiéndole hacer cosas que a ella le hubieran gustado. En fin, lo acusa de haber construido su carrera sobre los hombros de ella y no haberla dejado crecer.

Al hijo mayor, lo acusa de envidioso e inútil, culpable de graves actos en el pasado y piensa que tampoco es una buena influencia para su hermano pequeño.

Edmund es el hijo pequeño al que adora, pero también es culpable de arruinarle la vida, una serie de circunstancias durante su nacimiento han hecho que tenga canas, le duelan las manos….

Largo Viaje del día hacia la noche

Mary es débil, incapaz de asumir responsabilidades o abrazar el paso del tiempo, ha repartido sus culpas y decepciones entre su familia porque es incapaz de vivir con ellas.

El espacio escénico es simple y muy adecuado. Con unas pocas luces, proyecciones de gaviotas, el sonido de un faro y un vestuario de tonos claros nos traslada a una casa de verano en la costa.

Sé que la obra de Eugene O’Neill es muy larga y que la han adaptado, suprimiendo casi 40 minutos pero aún así, si no estás muy metido en ella, se puede hace un poco larga. Quizá el intermedio de 10 minutos, lejos de ser un descanso para la mente desde el que después se retoma la obra con más ganas, resulta una parada que te saca de esa trama en la que tan magistralmente te han ido introduciendo la música, la escena y los complejos personajes.

Tanto el texto como la puesta en escena son muy buenos, pero definitivamente lo más reseñable es el trabajo de los actores: todos están magníficos. Siendo sincera, de Mario Gas o Vicky Peña ya esperaba mucho, son dos actorazos y todo el mundo lo sabe. Bordan su papel. Mario Gas serenamente y sin alaracas, Vicky Peña desplegando todo su saber hacer, histriónica en la medida perfecta.

Por ello quiero reseñar el buen trabajo de los tres actores más jóvenes: Juan DíazMamen Camacho y Alberto Iglesias, que me han sorprendido muy agradablemente. Excelentes en su papel y no han caído en la tentación de mostrar su arte de forma afectada o con estridencias, cosa que hubiera sido totalmente comprensible… compartir escenario con Gas o Peña no es cualquier cosa y seguro que “impone” bastante.

Publicado por primera vez en www.actualidadteatro.com por Lisy Tena

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